sábado, 9 de enero de 2021

CONVIRTIENDO SUEÑOS EN REALIDAD.









Mi nombre es Diana, tengo 33 años, Licenciada en Ciencias de la Educación, hija mayor de familia humilde, pero de gran corazón. Soy la hija mayor de cuatro hermanas a las cuales quiero mucho, además tengo unos padres maravillosos. En la actualidad soy madre de tres hijos: una adolescente de 16 años, una niña de 6 años y un niño de 4 años, a los cuales amo con mi vida. Junto a mi esposo hemos creado un bonito hogar para ellos fundado en el respeto, apoyo y en el compartir de cada uno. Sentí, la necesidad de escribir un poco sobre las personas que rodean mi motivación a seguir adelante, que me han brindado su apoyo incondicional y se han trasnochado en cada una de las aventuras que nos da la Educación. Porque, cada uno de ellos entiende y conoce que me apasiona lo que hago, la Docencia.

Pero ustedes, se preguntaran:¿cuando nació en mí, esa pasión y vocación?.
Pues bien, aproximadamente por el 2007, empecé como alfabetizadora en un proyecto que tenia que presentar para poder graduarme como bachiller, puesto que como había dejado de estudiar por ser madre, me toco concluirlo a distancia. Esto, me ayudo a entender la desigualdad en la que vivíamos y aposte por no cambiar el mundo, pero ayudar y motivar a quienes lo necesitaban a través de una llavecita llamada conocimiento, no digo que todo fue color de rosa, porque al menos mi hija mayor entiende en gran magnitud, lo que es, porque me toco cargarla a donde iba.

Luego, en el 2009, personas ajenas a mi, logran ubicarme, conociendo algo de lo que había logrado proyectar en el proyecto de grado, para que les ayude a reaperturar una institución que había sido cerrada por falta de docente y difícil acceso, al principio todas las puertas se cerraron y existieron respuestas negativas por todos lados, y el menos precio de, es solo una bachiller. Después de tocar tantas puertas junto a las personas que confiaban en que iba a lograr algo bueno por ellos. 
Lo logro, pero con un reto, alfabetizar adultos y educar niños con rezago escolar. Parecían mis hermanos. El reto fue grande pero aprendí de ellos y de sus padres. 
Se podría decir, que me forme con ellos. Cuando logre demostrar, que si podía, tuve una propuesta interesante, un nombramiento, a cambio que los abandonara. 
No acepte, iba contra mis principios y mi integridad como persona. Debido a que, mis padres me enseñaron que lo que fácil se consigue, fácil se va.

Continúe con ellos hasta el 2015, luego de haber trabajado duro con ellos, habiendo dejado una buena estructura y ganas de superarse en ellos. En aquella comunidad quedaron buenos amigos, conocidos, gratos momentos compartidos, alegrías y tristezas, nos concebimos como una familia. Estudiantes, que ahora son adultos, de vez en cuando me escriben a preguntarme como estoy y a contarme sus proyectos. Recordar las veces que les llame la atención por alguna travesura o las veces que ganábamos en alguna competencia. En el 2016 los dejo, y emprendo como les dije a ellos, una nueva aventura, pero dejándoles el mensaje de que: Estaría pendiente de cada uno, para celebrar sus logros y compartir sus tristezas. 

Es entonces, donde vuelvo a empezar una nueva aventura, en una segunda comunidad, con situaciones que en mi vida pensé encontrar pero que te ayudan a crecer como persona y como docente. Donde aprendes a trabajar con el medio, con lo que tienes a la mano a fin de crear un aprendizaje significativo, han pasado ya 5 años de haber llegado a esta comunidad, y créanme que es muy bonito que los estudiantes y los padres  te agradezcan por la ayuda  y la motivación de que, ellos pueden llegar hacer grandes cosas con un poco de disciplina, sacrificio y perseverancia. Y una gran satisfacción de ganarte el respeto y consideración  de las personas que en su momento no apostaron por ti en su momento. 

Sé, y siento, que todo no esta hecho, hay mucho por hacer a través de una gran llavecita llamada conocimiento y una maravillosa arma llamada Educación. Y, es por eso, que busco mejorar día a día, capacitándome, aprendiendo nuevas cosas para poder compartirlas con mis compañeros, estudiantes y familia. 

Porque ser docente es convertirte en parte de la familia de tu estudiante, escucharlo y hacer que su mundo brille mientras estés presente. 
Comparto con ustedes algunos grandes momentos captados.












3 comentarios:

  1. Felicidades estimada,

    Muy buen trabajo, sigue así compartiendo los conocimientos que tienes para contribuir en algo a mejorar el país.

    ResponderBorrar
  2. Excelente, a seguir cumpliendo sueños y más en el área rural dónde te encuentras. Éxitos

    ResponderBorrar